El faro
Aviso a navegantes:
Érase una vez (Once upon a time)...
Aunque tú todavía no lo sabes, eres muy afortunada. No muchos niños tienen una familia tan completa. Tienes un bisabuelo que se llama Federico. Con tu permiso, él es todavía la persona más importante de nuestra casa. Ya lo aprenderás, pero la veteranía es un grado. Tenerte en casa todos los días lo hace más joven. Y eso que tiene 91 añitos... Eso sí, muy bien llevados. A tu bisabuelo se le cae la baba contigo. No es para menos, porque todos los días aprendes alguna tontería nueva de las que te enseña tu abuela Celia. Esa es otra historia. Sabina, después de la que tu mamá y yo hemos tenido ( y a la que tú no has podido conocer. Te habría querido muchísimo...) tú tienes la mejor abuela del mundo. Creo que ni ella misma sabe cuánto te quiere. La tienes embobada. Es una pena que los bebés no podáis daros cuenta de las atenciones que os hacemos de pequeños. Lo que te estaba diciendo, tu abuela Celia te adora. Aunque no es algo nuevo. Ella daría cualquier cosa por alguna de nosotras tres (tú, tu mamá y yo). Cuando seas mayor tienes que devolverle a la abuela la mitad de las carantoñas que ella te hace a diario. Igual que tu abuelo Julián, que está obsesionado con que cada vez que lloras es que tienes hambre.
También deberías sentirte la niña con más suerte del vecindario por los padres que te han tocado. Evidemente no podías elegirlos, pero si yo fuera tú y hubiera tenido la posibilidad, los hubiera elegido a ellos. Aunque son algo carrocillas (no te preocupes que tu tía la moderna te hablará de chicos cuando tus padres ya estén en deshuso y te dejará llegar más tarde cuando duermas en su casa), tú eres lo más grande que nunca podían haber soñado con tener. Que se lo digan a tu mami, que había renegado millones de veces de todo cuanto oliera a pañales y chupetes. Pues mírala ahora, que parece Froilen María en Sonrisas y Lágrimas. Una madre se hace, no se nace. Eso ha quedado demostrado. Deberías haberla conocido hace unos años... Y sin embargo ahora.... No te imaginas lo que la has cambiado... Y es que nos has alegrado mucho a todos, pero también nos has unido mucho más de lo que siempre hemos estado. Cualquier excusa es buena para sacarte de paseo!!
Y qué te voy a decir de tu padre. Si es un buenazo! Yo lo quiero como si siempre hubiera sido parte de nuestra familia, porque realmente, los años en que él no estaba no han sido lo mismo. Vas a ser la reina de las verbenas cuando años después se siga cantando el mítico "tengo un tractor amarillo" y tú puedas decir: "Mi papá también". Porque otra cosa no, pero de campo nos vas a salir un rato; como tu padre. Cuánto hemos bromeado con los bocadillos de chuletas que te van a hacer para el recreo.... Deberías ver la cara que pone tu padre cuando te ve, Bubu. Porque así te llama. Nunca voy a olvidar el primer momento en que te ví. Estabas en brazos de tu papí, cuando yo entré a verte, dos minutos después de nacer. Allí estaba él, todo vestido de verde, con una bata de hospital, sujetándote con cara de circunstancias... Realmente, no me había parado a pensarlo, pero después de los de tu padre, los primeros brazos que probaste fueron los míos.... Eso nos hace tía y sobrina favoritas para siempre....
Y por último, y no menos importante, has tenido la enorme suerte de conocer a Rita. Ella llegó a casa sólo un año antes que tú, con lo que ahora tenemos dos bebés. Aunque te encanta seguirla con la mirada, a ella todavía no le haces mucha gracia....Eso sí, no te preocupes que no te quita tus juguetes... Sólo está esperando para que podáis jugar juntas. Deberías haberla visto las primeras veces que llorabas. Rita se acercaba a tu carrito porque sabía que algo pasaba. Vais a ser buenas compañeras de césped. Una ve leí que los bebés que convivís con perros sois más vivos y espabilados. Ya tienes dos puntos en tu favor.
En fin, Sabina (le debes el nombre a nuestra bisabuela, a la que siempre recordaré sentada junto a la ventana. Ella fue una mujer fuerte y longeva, como tú serás algún día), con todo esto sólo quería dejar página impresa (o ciberimpresa) para que, a la vez que conoces quiénes somos, sepas que un día de diciembre, cambiaste las vidas de cuantos te rodean. Entonces, ese día, acuérdate de lo que yo escribí pensando en tí como ahora pienso (Palabras para Julia).
La foto que he utilizado para tu "cuento" te muestra más princesa de lo que nunca nadie podrá ser. Nos la hizo mi amigo Moncho en un viaje a Cuenca. Acuérdate de darle las gracias cuando crezcas) Porque érase una vez, alguien puso una princesa en nuestro cuento.
PD: Te dedico esta nana que una vez Mónica Molina escribió para su niña Candela
Spring has sprung
El sitio de mi recreo
Os explico, así a lo bruto. No sólo son los casi dos meses que hace que no veo a mi familia. Ni tampoco que mi sobrina tenga ya casi 5 meses y me los haya perdido todos. Que Rita pueda haberse olvidado de mi me preocupa, pero me la ganaré de nuevo dejándole dormir en mi cama. Que no vea a mi Ana desde noviembre del año pasado (y a los tetes y a Laurita), se puede superar con largas llamadas de teléfono. Tampoco que mis Chonis hayan perdido a la presidenta durante algunas semanas. ¿Entonces?, os estaréis preguntando, ¿cuál es el origen de los nervios para alguien que sólo va a pasar 6 días en su propia casa? La respuesta es sencilla. Todo eso que os estoy contando, que tanto echo de menos en mi vida a la inglesa, ha decidido agruparse este fin de semana en lo que probablemente será el mayor cóctel de emociones jamás agitado. Cuenca, mi Cuenca, se tornará escenario del más esperado de los reencuentros. Y es que, por fin, después de unos días de nervios, cancelaciones aéreas y volcanes islandeses, mañana vuelvo a casa. Llegaré a Madrid a las 2 de la tarde. Allí me estará esperando la primera de las alegrías: Gloriprima. Los que me conocéis sabéis lo mucho que quiero a mi prima gemela, a la que no veo desde una larga mañana de noviembre juntas en Cuenca (dónde si no). Nos vamos las dos juntas para Cuenca en lo que tiene pinta de ser la mejor sesión de cocheterapia jamás narrada. Ella será mi primer contacto con la realidad, con próxima parada, "mi casa". Allí estarán esperándome en orden de sucesión al trono: mi Rita (mi perra), mi abuelo, mi tía, mi chacha y mi sobrina (gracias Skype por dejarme verla casi todos los días) y los valencianos más conquenses. Ana y Laura, y Jose y Moncho (casi cumpleaños feliz). Me imagino que sabréis cuánto significan todas estas personas en mi vida. Mis Chonis estarán, como siempre, en los bares, donde se reencuentran los buenos amigos.
Puede que esté más sensible de lo normal, que la primavera la sangre altera, o que simplemente quiero mucho a la gente que me importa, pero sólo de pensar en mi fin de semana me emociono.
Qué ganas de cotillear con mi prima y contarle cuántas cosas me están pasando, de estrujar a Rita y "decirle" cuánto la echo de menos; de abrazar a mi abuelo y decirle que aunque estoy en Inglaterra, como todos los días. También de achuchar a mi tía y decirle lo feliz que me está haciendo la experiencia allende los mares. De hablar con mi chacha y explicarle lo que me ha cambiado la vida desde que tomo decisiones valientes, y de comprobar cuánto pesa mi Sabina dos meses después de la última vez (de eso y de morderle los mofletes). De enfriar un café con leche con Ana porque no nos da tiempo a beberlo con tantas cosas que tenemos que contarnos (sí Ana, mi vida ha cambiado mucho. Soy muy feliz. Pero te sigo queriendo como a una hermana. Y sí, sigues siendo mi mejor amiga). De dar la enhorabuena a Laurita (la pediatra de mis hijos) y de planear el viaje que nos vamos a hacer con su primer sueldo. Por no hablar de los tetes. Mi Jose en su vigésimo séptima visita a Cuenca, pero la primera con mi Moncho, que nos cumple años y que ha pedido el fin de semana libre para venir a verme. No sabéis cuánto lo valoro, y cuánta ilusión me hace reuniros a los cuatro.
Me muero de ganas de andar descalza por el suelo de mi casa, de tomarme 200 millones de cañas con mis amigas, de oler a humo de bar y de darme un baño en mi bañera mientras me enciendo mis velas. De reunir a mi familia frente a una buena comida y tener que levantarme antes para hacer los cafés.
De quedar con mis Chonis y hacerles fotos por debajo de la falda. De no saber a qué número de teléfono tengo que llamar a la Vane porque tengo 13 diferentes donde elegir.
En definitiva, y aunque lo que os muestro en la foto es la ventana de mi habitación en mi casa de Liverpool (con unas flores que me han regalado), de lo que de verdad tengo ganas es de (como dice la canción), llegar "donde nos llevó la imaginación...volveré a ese lugar donde nací". No es otro que el sitio de mi recreo. (cómo me gusta esta canción)
Nos vemos en los bares.
PS: a todos los interesados. No he ganado el concurso de Periodismo. Me he quedado entre las diez finalistas. Ya lo decía yo. Esta vez mi brújula no apuntaba al norte.
Bajo el síndrome de Estocolmo...
Hola a tod@s!
Os escribo desde el último ordenador de los que me ofrece mi viaje por Escandinavia. Ocho días después el balance no puede ser más positivo. Siento haberos abandonado a mitad de trayecto, pero no podía desviar ni un minuto de mis días al ejercicio de concentración que me demandan las entradas de este mi santo blog.
Desde que no os veo (porque os veo mientras me leéis), he recorrido miles de kilómetros desde Oslo hasta Bergen, pasando por Myrdal, Flam, Gudvangen, Voss, hasta llegar a Estocolmo (después de atravesar Suecia de oeste a este). Pero una vez en este punto, los kilómetros pesan menos que las experiencias.
No quiero sonar muy pretenciosa, o incluso cursi, pero si me tuviera que quedar con una cosa de este viaje (algo sobre lo que reflexioné a instancias de mi gran amigo Pedro), sin duda elegiría la experiencia de haberlo hecho sola. Gracias a eso este viaje ha sido como ha sido, y no de otra menera.
Viajando sola he descubierto que puedo hacer cualquier cosa que me proponga. Suena a frase hecha, pero tomadla en su sentido más literal. He disfrutado de los silencios y de las conversaciones que te aportan las decenas de personas que dejas a tu paso por metros, trenes, hostels, calles, cafeterías o parques. He marcado mis tiempos, con la venia de trenes y aviones, y he saboreado cada sorbo de los riquísimos tés que me ha regalado esta ruta. En cuanto a las companías, he de deciros que he conocido historias (las personas somos nosotros y nuestras historias) que se quedan para siempre en la memoria de mi Moleskine.
Os cuento brevemente algunos detalles, porque voy a escribir una entrada de cada ciudad y viaje en cuanto descargue mis más de mil fotografías en mi ordenador.
Me ha llamado gratamente la atención que en Escandinavia quienes empujan los carritos de los bebés son siempre los padres. En el 99% de los casos que he visto eran siempre ellos quienes llevaban al bebé. Algo curioso. Incluso había parejas de padres paseando juntos (cada padre con su carrito), algo difícil de ver en Espana.
Por otro lado, me ha entusiasmado cuánto amor tienen estos suecos por los perros. Las estaciones de tren, centros comerciales y calles están llenas de gente paseando con sus canes. me aprece ideal que peudan llevarlos a todas partes!
Tercer detalle. A los suecos y noruegos les encantan las terrazas de los bares. pero claro, el tiempo no acompaña. Por eso, y en cuanto ven un rayito de sol, se tiran a la calle. Eso si, con su buena manta encima. Es curioso ver terrazas de cafeterias con sus sillas y mesas, cada una con su mantita polar encima para que los ávidos clientes las utilicen.
Cuarto punto. Qué deportista es esta gente! Las chicas van a todas partes con sus zapatillas de correr, integradas en un look muy casual. Corren por todas partes, y muchas veces con los carritos de bebé inlcuidos. Una bonita foto. Pero, sin duda, lo que les pierde es el esquí. En Noruega van a todas partes esquiando, y si la nieve escasea (en verano), ya han inventado ellos unos esquís con ruedines, como los de la bici, para poder seguir practicando todo el año. Eso si, lo que les va es el esquí de fondo. Ya os enseñaré unas graciosas fotos de gente esquiando por mitad de Bergen sin nieve ni nada, con unos esquís finitos de madera.
Quinto. Me encanta la filosofía escandinava de los suelos calefactables. Qué gustito da llegar a casa después de un día de superfrío y caminar descalzo por el suelo calentito! Una delicia.
Sexto y último (Ryanair no me da tiempo a más), tal y como me dijo Rafita, el metro (y yo añado el resto de trenes y buses) son superpuntuales aquí. Escuché a alguien decir en la cola para subir al City Hall que el presidente sueco no cobra un gran salario, sino una pequenya dieta por sus funciones, porque en escandinavia el dinero de los impuestos (enorme suma) se dedica a la mejore de las ciudades. Si esto es así, mis felicitaciones, porque las ciudades que he conocido (Oslo, Bergen y Estocolmo) están cuidadísimas. Un 10 por eso.
Me despido de vosotros, pero no con un adiós, sino con un hasta luego. Me vuelvo a Liverpool, que mañana se trabaja. Os prometo que no pasa de esta semana sin subir las fotos y escribir sobre el viaje (lo tengo todo en la moleskine). Esta última ciudad ha conseguido enamorarme. Es por eso que estoy bajo el famoso síndrome... de Estocolmo.
PD: tengo una gran noticia que contaros (por al cual voy a España desde el martes 19 de abril durante una semana)
Besos
Øslo dije!
Si, ya me dijeron que Øslo era una ciudad cara. Si, ya me lo advirtieron. Pero para creer hay que ver, o en este caso, comprobar. Øs comunico que llegue ayer a Noruega (con un frio que pela y nieve por todas partes) y efectue mi primera parada en lo que sera mi ruta por Ecandinavia. Como os imaginareis, el teclado desde el que escribo (en un cibercafe carisimo) no solo no tiene acentos, sino que esta plagado de letras raras como la ø, la æ, la å o esta bonita µ. No, no es que este haciendo la ruta de la falta de ortografia, es que me estoy volviendo muy cosmopolita.
Voy al trapo. Llegue ayer al aeropuerto de Torp (a 110 km de Oslo) gracias a la inestimable ayuda de nuestro amigo Ryanair. Nada mas aterrizar ya alucinas, porque el paisaje es espectacular, y las casas todas de madera, con el tejado en pico y pintadas de colores otonyales. Pues bien, el autobus que te lleva de Torp a Oslo cuesta la ridicula cantidad de 180 koronas noruegas (22 euros). Eso haciendo solo un viaje. Pues nada, llegue a la estacion de autobuses de Oslo y a menos de 10 minutos andando me encontre con mi hostel. El Anker hostel. Hogar, dulce hogar (o no tanto). Comparto habitacion con otras seis pesonas (tres italianas pijas, una irlandesa enfadada, un coreano que ronca y dos noruegas que se levantan a recoger los huevos de las gallinas). Todo este mestizaje por el modico precio de 20 euros la noche. Ayer, de golpe y porrazo descubri que el unico dia que he elegido para estar en Øslo (hoy lunes) es el dia en el que cierran todos los museos, con lo cual, el grito de Munch tendra que esperar.
Esta manyana me he levantado temprano, me he puesto el uniforme de la nieve y he empezado mi peregrinaje por las calles noruegas (que chicos mas guapos hay aqui, nenas). El tranvia se coge en la misma puerta del hostel. El numero 12 te lleva al precioso parque de Vigeland por un modico precio de 52 koronas (mas de 6 euros). El parque es ideal, lleno de esculturas sobre la vida humana. Justo debajo pasa un riachuelo que forma un lago, que esta manyana estaba completamente congelado. Ya os ensenyare las fotos.
Despues, me he ido caminandito hacia el centro historico. He visto el palacio real, el ayuntamiento, el puerto de Øslo y la oficina de turismo. Por fin lo he conseguido! Voy a hacer un mini crucero por los fiordos el miercoles!! Dentro de lo caro que es todo, esto es lo que mas merece la pena del viaje. Y es que manyana me voy para Bergen en tren en lo que se considera una de las mejores rutas ferroviarias del mundo. Que ilusion.
Unos breves apuntes generales que quiero haceros sobre esta ciudad y sus gentes:
Los noruegos son encantadores, se prestan a ayudar al turista en todo momento y hablan un ingles prefecto con un acento muy limpio. Eso a los espanyoles nos viene perfecto.
Las cerraduras se abren del lado contrario del que nosotros abrimos las nuestras. Aqui las llaves giran a la izquierda para abrir. Si, lo descubri ayer tras una hora intentando abrir mi habitacion.
La ciudad de Oslo no merece la pena. No es bonita, no tiene encanto y es escandalosamente cara para lo que ofrece. Yo tueve que venir para que el vuelo me saliera barato. Eso si, sus calles estan llenas de esculturas preciosas por todos lados.
Ya os seguire contando....
Noruega tiene pinta de merecer mucho la pena, pero respecto a esta ciudad... Si venis, no digais luego que no Øslo dije!!!
Manyana me voy prontito a Bergen, que el miercoles tengo mi crucerito.
Besos a la noruega (que no se como seran, pero me huele a que como los de los esquimales)
Los amantes del circulo polar (remake)
Queridos tod@s, en cuatro dias me voy de Willy Fog de nuevo. Esta vez todo es nuevo. Empezando porque me voy sin mas compañia que esa mochila de la que he rehusado en este mi blog. El domingo pongo rumbo a Oslo y, via Bergen, pasare tambien por Estocolmo. Acepto todo tipo de sugerencias, porque como os digo, me voy sin mas compañia que la de algun libro (Ryanair solo me deja 10 kilos), de mi Ipod y de una super guia de Lonelyplanet de Escandinavia.
A la vuelta (o si encuentro ordenador libre en alguno de los Hostel) os contare mis peripecias por el norte (una vez mas el norte).
Los que me conoceis sabeis de mi gusto por Los amantes del circulo polar. En este buen momento de mi vida, me apetecia muchisimo ser participe de esos escenarios (aunque la peli se grabó en Finlandia). Tengo muchisima ilusion por este viaje, por este nuevo proyecto y por lo que pueda surgir de ahora en adelante ahora que me he reconciliado con el periodismo. Al fin y al cabo, nunca me aleje del todo de ese mundo gracias a vosotros y a esta ventana abierta al mundo del ciberespacio.
Os comunico tambien que a partir de ahora (gracias a mi Oscar) solo teneis que teclear martahortelano.es (sin www) para acceder a este blog. Que facil!!!
Con un par de rulos!
Hoy quiero hablaros de cuán rica y diversa es la vida nocturna en la ciudad que nunca duerme. Liverpool tiene una riqueza cultural y social propia de la más cosmopolita capital europea. Centenares de pubs ingleses dan fe de la parte rosa de la anónima crónica social. Y como no podía ser de otra manera, he de empezar por el bar donde The Beattles se lucían en directo. The Cavern es un genuino local nocturno situado en un sótano en pleno centro de la ciudad, en el que podemos escuchar a diario la actuación de un grupo de imitadores fieles a los de Lenon, Mcartney y compañía. El ambiente es inmejorable. Música de la buena en directo y un público entregado a las canciones que marcaron una época. Más de lo mismo podemos encontrar en el Jacaranda. Fue aquí y no en The Cavern donde la banda de Liverpool se presentó por primera vez en directo.
Pero además de la música en directo, las pintas de cerveza y los ínfimos cubatas que se sirven aquí (una absurda ley de Gobierno limita la cantidad de alcohol en los cubatas, pero no en el consumo de cocktails y cervezas), esta ciudad acoge a un característico animal diurno, que con la puesta de sol luce en todo su esplendor. No, no me refiero a las gaviotas (que se cuentan por miles). Os hablo de las chicas inglesas. Llevo aquí seis semanas y todavía me sigo sorprendiendo del modus operandi de esta extraña especie humana.
A pesar de las típicas temperaturas british, la palabra abrigo no define ninguna de las prendas que componen el fondo de armario de todas ellas. Mirándolo por el lado bueno, no tienen que cargar con él un sábado por la noche, ni preocuparse de saber dónde han dejado el ticket del ropero. Eso sí, frío deben de pasar un poco... No os engaño si os digo que se disfrazan de cotillón de Nochevieja cada uno de los 365 días que salen al año. Los vestidos son dignos de La Boda de mi mejor amigo, con pedería y brillos para siempre (Choni dixit). Los zapatos son otro cantar... He visto a chicas retorcerse tobillos, caerse de las plataformas interminables y hasta ir descalzas (sin calcetines) por la calle. De medias ni hablamos. Total, ya puestos, mejor enseñar pierna y brazo a la vez, que sólo una extremidad.
Si pasamos a la parte del maquillaje, podemos destacar la palabra pestaña sobre el resto de elementos que componen las obras de arte que estas chicas tienen por cara. ¿Cómo saber si una chica es inglesa sin necesidad de pedirle el pasaporte?.... Pues muy fácil! Simplemente mirando sus pestañas. Si miden medio metro, son más falsas que una moneda de tres euros e incluso llevan algún toque discreto a la par que elegante de brillanterío vario, no hay duda. Estamos ante una British de pura libra.
Pero sin duda, el rey de la noche tiene su origen en la cabeza. El peinado. Puedo prometer y prometo que en seis semanas de periplo he contado un centenar de chicas con rulos por la calle. Sí, sí, rulos. Para qué esperar en casa a que se nos rizen los mechones, pudiendo dar un paseo por el tranistado centro de la ciudad... Mátame camión (permitidme la licencia), pero ¿dónde se han dejado el ridículo estas chicas que beben bebidas de vodka azul, amarillo o naranja fosforito?
Por eso, estoy pensando en importar la moda a España y disfrazarme cada día como si fuera el último. Por supuesto, ya tengo encargadas mis pestañas postizas, mi juego de extensiones, mi vestido de raso y brillantes, mi kilo y cuarto de maquillaje y mis zapatos con ascensor.No me digáis que no tengo un par... de rulos!! Of course
Renfe tampoco habla inglés
Que una página del sector servicios, y más concretamente destinada al transporte y al turismo, no esté traducida a los prinicipales idiomas europeos, resulta sospechoso. Pero que de la opción de visualizar los contenidos en inglés y, más tarde, al pinchar sobre alguno de los enlaces u opciones, ninguna funcione es una absoluta chapuza.
Pues bien, la página de Renfe, nuestra compañía estatal de transportes ferroviarios lo es. Cuando una persona de habla no española (inglesa, gallega, euskera o catalana) intenta obtener información de un destino, reservar un billete o conocer los distintos tipos de tren que existen en España, la misión resulta una odisea. La página de inicio de Renfe nos muestra su mejor cara, y justo abajo a la izquierda nos muestra un menú desplegable en el que nos ofrece cambiar el idioma de los textos y aplicaciones. Pues bien, automáticamente nos redirecciona a otra pantalla en la que podemos elegir el destino (sin información previa) en inglés. Pues hasta aquí todo el inglés (catalán, euskera o gallego) que nos ofrece Renfe. Después, intentamos seleccionar el destino y nos reenvía a una página en español en la que se han olvidado de que no entendemos el idioma. Ni tan siquiera nos guardan el destino. Un auténtico caos.
Si la persona en cuestión tiene a alguien que pueda ayudarle a reservar el billete (en español, of course) la misión mantiene algunas complicaciones. Por ejemplo, no permite introducir códigos postales diferentes a los españoles. Al final, cuando consigues poner todo en orden y reservar y pagar tu billete, sientes por primera vez que el inglés en España es todavía una asignatura pendiente.
Quien corresponda debería replantearse esta situación, porque estamos tirando piedras sobre nuestro propio tejado. Si no damos facilidades a nuestro turismo, es tanto como insinuarles que preferimos que se queden en casa. Y con esta crisis, no está la cosa para ir dejando clientes por el camino.
Señores de Renfe, me ofrezco voluntaria para traducir su página... ¡pero háganlo!
Mujer+Guiness= no tiene solución
Pero yo voy a lo mío, que son las curiosidades. La semana pasada estuve pasando el fin de semana en una ciudad muy cercana llamada Chester. Una delicia. Parece sacada de un cuento de hadas. A mi me pareció una Praga en miniatura. Además, el cielo inglés (siempre gris) tiñe las fotos de un halo especial. No es el mejor clima del mundo, pero a mi me parece sacado del Romanticismo. Chester es una ciudad similar en tamaño y población a mi Cuenca querida, pero mucho más comercial y turística. No tiene nada especial, pero a la vez todo es especial. Uno de esos lugares de los que se disfruta paseando por sus calles. Pero tiene también una bonita Catedral en cuyo jardín hay miles de crucecitas en recuerdo de los caídos en la segunda guerra mundial, con la tradicional amapola. Me impresionó muchímo. Apuntad esta ciudad en vuestra Moleskine.
Siguiendo con mis periplos, esta semana he visitado una conocida fábrica de cerveza liverpoliana. Me llamó muchísimo la atención la manera tan rudimentaria con la que siguen produciendo las cervezas. Además, como curiosidad, elaborar doce variedades distintas (además de las clásicas), una por cada mes del año. Cada una de esas doce tiene un nombre y un sabor diferente. Por ejemplo, en otoño la cerveza tiene aroma a pasas para poder beberla como antesala de Navidad y del tradicional Christmas pudding. O la cerveza de marzo, con sabor a chocolate. Si os soy sincera, he de reconocer que no probé ninguna de las mezclas. Yo me quedo con la cerveza Mahou y con la Guiness. Sí, sí, habéis leido bien. ME GUSTA LA GUINESS. Lo subrayo porque aquí en Liverpool (creo que puedo extrapolarlo a Inglaterra) no entiende que una mujer beba cerveza negra. Anoche sin ir más lejos salí con varios compañeros de curso a tomar unas cervezas y los ingleses me miraba con una mezcla de alucinación y admiración. "Well done (bien hecho)" me soltaron varios. Y aunque no os lo creáis, tengo testigos que corroboran el momento en el que tuve que posar para una foto hecha con un móvil para que un inglés pudiera enseñar a los amigos que había encontrado un unicornio, un dinosaurio, o cualquie cosa extinta en nuestro días. Sí, sí. Sólo porque bebo cerveza. Buscándole el lado positivo a las cosas, os diré que me vino de cine para hablar con gente de aquí, porque, para que nos vamos a engañar: los españoles hemos tomado Liverpool.
La otra noche fui con los amigos a The Cavern (el mítico bar donde un grupo imita en directo a The Beattles) y un señor se me avalanzó para cerciorarse de que era española (yo estaba hablando inglés con una profesora). "Eres española?, necesito tu ayuda. Tradúceme lo que dice el camarero, por favor". Cinco libras con veinte peniques, le dije yo. Lo más gordo fue que el señor en cuestión llevaba siete años visitando Liverpool con diez amigos porque son muy fans de la banda de Lenon y Macartney. Mucho viaje, pero de inglés ni papa. Véis, mientras unos se me acercan en busca de agua en el desierto de los idiomas, por suerte la Guiness provoca el efecto contrario. Sin duda, me quedo con la segunda opción. Entretanto, recuerda esta nueva regla matemática: Mujer+cerveza +Inglaterra= no tiene solución real.
Nos vemos en los bares
Cómo de limpia está tu casa?
Como os decía, paso un tercio del día (de 9:00 a 14:30 en la escuela, de manera ininterrumpida). Después, cruzo la calle y subo a casa para comer. Vivo en un piso muy grande con otros siete compañeros de nacionalidad.... Sorpresa! Española! (Bueno, y nuestro Ahmed de Arabia Saudí). Como os imaginaréis, los fogones echan humo a tortilla de patata. En casa se habla poco (o nada) de inglés. Algo que yo suplo con las excursiones de la escuela por la tarde. Tony, un friendly jubilado Liverpodliand nos enseña la ciudad de los Beatles de manera desinteresada los martes y jueves. Personalmente, el resto del día lo paso escuchando la radio local y paseando por lo alrededores.
Curiosamente, hoy ha sido el primer día en que me he sentado a ver la tele en casa y he descubierto y programa (cuanto menos curioso) que quiero compartir con vosotr@s. Se llama "How clean is your house? (cómo de limpia está tu casa?). Aquí os adjunto el enlace a la página web del programa en cuestión. Echadle un vistazo. En realidad, es como uno de esos programas que tenemos en España en los que te vas de casa y cuando vuelves te han cambiado la cama de muelles por el colchón de látex y el gotelé por papel pintado, pero a lo bestia. Es una especie de Matemos a Diógenes!
Las señoras (que han debido pasar el grueso de su vida viendo televisión y ensuaciando la casa, a partes iguales) llaman al Channel 4 y un equipo de expertas limpiadoras, raudas, veloces y sobre todo, muy valientes, acuden a la pocilga (con permiso de los cerditos)para poner orden y Mr Proper en sus vidas. Increíble. El caso es que en un pis pas te limpian la casa, te ponen sábanas nuevas y a vivir otros 20 años sin comprar una escoba o descubrir que el muñeco calvo se llama ahora Don Limpio. Eso sí, en el capítulo de hoy, la limpiadora jefe daba unos consejos estupendos para dejar los cds más limpios que un quirófano.
Así que ya sabéis, comencemos la revolución de la escoba y no dejemos que este reallity se instale en nuestra ya de por sí asquerosa televisión. (Así tenemos un aliciente más para viajar hasta aquí: el turismo televisivo).Limpiad mucho, leer más y enviadme un poco de sol en un email o comentario que aquí alguien lo ha robado.
Sin más, me despido de tod@s vosotros y os agradezco muchísimo los emails y comentarios que me estáis dejando.
See u tomorrow!
Adiós GMT+1
En fin, para celebrar esta nueva aventura he cambiado no sólo el chip (adiós a la siesta después de comer, al aperitivo de la mañana, a las cañas de la tarde y a la nevera llena de casa), sino también el diseño de mi blog. Para ello, he decidido tematizarlo con galletas. Gracias a esta nueva afición me he mantenido ocupada buena parte de mi travesía por el desierto del ocio obligatorio. Y, por qué no, como adelanto al paraiso galletil y de los muffins en el que estoy a punto de llegar. Reino Unido no sólo me permitirá mejorar la terminación en -ation, sino que me servirá de master repostero (con deciros que ya he encargdo 7 libros de cocina que no venden en España).
Para hacer mucho más participativa esta experiencia os aviso de que ya he activado los comentarios del blog y ya podéis dejar vuetras impresiones arriba de cada entrada. Procuraré (no puedo prometerlo porque tengo 6 horas diarias de clase) escribir todos los días. Pero lo que sí puedo asegurar es que trataré de contaros esas anéctodas que siempre busco en mis viajes. Estaré muy contenta de leeros para saber que estáis ahí. Por lo demás, sigo teniendo el facebook abierto, el correo disponible (martahortelano@gmail.com) y ahora también este blog.
Se aceptan visitas durante estos dos meses y consejos de supervivencia. Si mi suerte no cambia o me toca la primitiva, el 1 de marzo volveré a mi franja horaria. Hasta entonces, adiós GMT+1
Una boda, cuatro bautizos y 85 cumpleaños
A la jueza Hermosa también la invito. Aunque ella no sabría apreciarlo, porque ni siquiera sabe el significado de la palabra Justicia.Algo para lo que se le paga. Ya sabéis, no hay peor ciego que el que no quiere ver.
Besos a todos y gracias al Padre Petris.
P.D: Señora jueza, ya que al parecer nuestra familia no le importa demasiado, voy a ver si con los animalitos tenemos más suerte. Le hago saber que en casa tenemos una perrita, llamada Rita, con más conocimiento que muchas personas. Rita cumple 1 año el 5 de noviembre. Si no le importa, nos gustaría que mi tío la conociera y la pudiera felicitar. Gracias de antemano.
Carta abierta a la juez Gloria Hermosa
Le confieso, ya desde el principio, que le escribo cansado de lo que ha sido el largo e interminable proceso a que ha estado sometido el P. Rubio. Y en el que usted, y pienso que lamentablemente, ha tenido una parte activa como presidenta del Tribunal de Sentencia. No voy a hacer alusión al cúmulo de irregularidades habidas en este proceso y que el equipo jurídico del Dr. Bogarín dejó en evidencia. Abogados de fama internacional que leyeron la sentencia y la defensa técnica no acababan de entender una condena como la que se le impuso al P. Rubio. La Corte Suprema ha corregido la sentencia que usted avaló como presidenta del Tribunal. Han sido muchas las voces, unas que se han dejado oír a través de los medios de comunicación, otras, silenciosas, que llegaban hasta la Parroquia del Salesianito para expresarnos su indignación por la forma como se estaba llevando el proceso. Solo quiero recordarle a usted que el Diario ABC Color editorializó el caso en varias ocasiones y el insigne escritor paraguayo, Alcibiades González Delvalle, escribía en el mismo diario que esta situación de “prisión se prolonga por efecto de increíbles desaciertos de los magistrados, tal como el abogado Bogarín lo viene demostrando”.
Resulta que ahora que la Corte Suprema ha dirimido y zanjado el asunto, usted se niega a recibir el expediente y a tramitarlo por razones que no parecen muy claras y que, incluso, no se ajustan mucho a derecho, según el escrito que el Dr. Bogarín presentó ante la Corte. Cito sus palabras textuales: “Las “razones” que alega la misma es que existen aclaratorias pendientes y eso hace que el citado Acuerdo y Sentencia aún no se encuentre firme. Flagrante y palpable desconocimiento de expresas disposiciones legales. Es cierto que la norma del art. 454 establece un efecto suspensivo para LOS RECURSOS pero también es cierto que LA ACLARATORIA en este proceso YA NO ES UN RECURSO, y tiene las características procesales establecidas en el art. 126 del código de procedimientos penales”.
No es bueno para la justicia que haya jueces que puedan caer dentro de lo que algunos escritores han llamado jocosamente “Jurisprudencia de la gastronomía” en la que las razones para absolver o condenar dependen de la buena o mala digestión del juez.
Con mi carta abierta, en nombre de mucha gente y de mis hermanos de la Comunidad del Salesianito, no le estoy pidiendo explicación de lo que usted hace o dice en sus sentencias o en este caso particular del P. Rubio; pero sí, tanto yo como los salesianos que vivimos con él, tenemos el derecho a conocer la justificación de sus decisiones y usted tiene el deber, pues para ello ha sido nombrada jueza, de justificar sus decisiones y mostrar que se ajustan al Derecho para no dar la impresión de que está obrando por razones ajenas a la causa. Y creo, señora jueza, que en esta causa hay muchísimas cosas que aclarar, como la Corte ha puesto de manifiesto en su sentencia. No está nada claro el por qué usted no ha recibido el expediente y le ha dado trámite para el Juzgado de Sentencia. Y con esta actitud, usted está impidiendo que un ciudadano, que ya ha cumplido con creces con la justicia, no pueda ejercer sus derechos ni ejercer su libertad de modo pleno como le corresponde. Con lo que le estoy diciendo, señora jueza, no pongo en tela de juicio su potestad para fallar; pero le recuerdo que un fallo sin fundamentación es el ejemplo más claro de una sentencia arbitraria, aunque la sentencia se conforme al Derecho. Y ya que estamos hablando de un tema que afecta a la independencia e imparcialidad del juez, le recuerdo que ambas tienen un correlato en el derecho de los ciudadanos a ser juzgados desde el Derecho, y no desde las relaciones de poder, juego de intereses o sistema de valores extraños al mismo Derecho. Es más, y usted lo debe saber mejor que yo, la independencia y la imparcialidad no son privilegios del juez, sino que son GARANTÍAS PARA LOS CIUDADANOS que verán salvaguardadas su libertad e igualdad ante la ley. Por tanto independiente e imparcial es el juez que aplica el Derecho y que lo hace con razones que el Derecho mismo le suministra. A veces queda la impresión, leyendo algunas sentencias y viendo ciertos comportamientos, que el juez tiene que ser despiadado y duro para ser respetado. Y yo, personalmente, quizá por mi formación religiosa, pienso que es todo lo contrario, pues solo un juez ecuánime y profundamente humano, dictará sentencias justas y respetuosas con los derechos de las personas juzgadas. Me vienen a la memoria los sapientísimos consejos que Don Quijote le daba a Sancho antes de empezar a gobernar: “Cuando te sucediere juzgar algún pleito de algún tu enemigo, aparta las mientes de tu injuria, y ponla en la verdad del caso”. Y “no es mejor la fama del juez riguroso que la del compasivo”.
Entiendo que no es fácil el juzgamiento de ciertos casos, entre ellos el del P. Rubio, y más cuando el Presidente del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados tiene un hermano como representante de la querella adhesiva. Me ratifico en lo que escribí el 5 de Julio de 2009 en el Diario ABC Color y que dice textualmente: “Ha sido lamentable ver sentado en el puesto de la “querella adhesiva”, en representación de la Unión Europea, a Claudio Bacchetta, hermano de Enrique Bacchetta y, por supuesto, perteneciente al estudio jurídico que lleva dicho nombre. Así mismo ejerció la representación de la Unión Europea Cecilia Pérez, perteneciente también al mismo estudio jurídico, y cuyo caso está siendo investigado por el Ministerio de Relaciones Exteriores por la percepción de un doble rubro, al que accedió porque, según ella, la Unión Europea había renunciado a su inmunidad diplomática, cosa que no solo no es cierta sino que es positivamente mentira, tal como se desprende de los documentos que obran en el juzgado. Claudio Bacchetta no necesitaba hablar, cosa que hizo exactamente al pie de la letra durante todo el proceso en el que ni abrió la boca, pues su presencia era ya una señal clara para quienes tenían que juzgar”.
Lo que los abogados del P. Rubio, y con ellos muchísima gente, están pidiendo no es piedad ni humanidad, aunque tendrían mucha razón para hacerlo, pues, ya que su mamá murió durante este proceso sin poderla ver, es lógico que ahora, cumplida la justicia, quiera ver a su papá de 92 años, sino que lo que piden es simple y llanamente que se haga justicia y pueda ejercer sus derechos ciudadanos.
Aprovecho la ocasión para saludarle atentamente
P. Arduino Peris
Párroco del Salesianito
La herencia valenciana de la nueva maravilla del mundo hídrico
Si la Comunitat Valenciana pudiera recibir sólo una ínfima parte de los hectómetros cúbicos que maneja a diario uno de su descendientes al otro lado del océano Atlántico podría poner fin definitivo a sus históricos problemas de sequía. Y es que Carlos Mateo Balmelli, paraguayo de nacimiento pero valenciano de corazón, preside desde hace un año la mayor central de energía hidroeléctrica del mundo, y una de las nuevas siete maravillas de la era moderna, según los ingenieros estadounidenses. La presa de Itaipú.
A sus 48 años, Mateo Balmelli es una de las figuras más importantes del panorama político y social de Paraguay. No es para menos, porque tiene el honor de haber alcanzado bajo su mandato el récord mundial de energía eléctrica con la producción de 94,7 millones de Mwh. Pero la biografía de este paraguayo de nacimiento se remonta décadas atrás a los veranos de playa en la Malvarrosa o a los domingos de paella en la casa que su familia tiene en Buñol. El presidente de la parte paraguaya de Itaipú (la central tiene la gestión compartida por Brasil y Paraguay) es hijo, sobrino y nieto de valencianos. De hecho, todavía hoy buena parte de su familia paterna vive en la Comunitat, en concreto en Alicante. Aunque Mateo visita Valencia con frecuencia, reconoce que no lo hace “todo lo que quisiera” porque sus actuales responsabilidades en el gigante hidroeléctrico se lo impiden. La última vez fue el año pasado, antes de tomar posesión de su cargo. Pasó unos días en la capital del Túria visitando a familiares y comprobando cuánto ha cambiado la ciudad que guarda buena parte de sus recuerdos de infancia. “Valencia está espectacular. Siempre fue bonita, pero ahora está a la altura de grandes capitales del mundo”, asegura. Como buen embajador de su tierra familiar, no duda en ensalzar la paella como su plato favorito. Eso sí, la de verdura, pollo y conejo. Aunque la que hacen en Paraguay no puede compararse a la que come en la playa cada vez que visita la Comunitat, no se priva de ese pequeño lujo. Eso sí, en su cartilla de valencianía falta el sello fallero, porque todavía no conoce la fiesta grande de su ciudad paterna. Todo lo contrario que le ocurre con el Himno regional, del que se sabe letra y música. Su familia todavía conserva la casa familiar que tenía en Buñol, localidad famosa por la Tomatina, pero que Mateo Balmelli sitúa en el mapa mundial por “la curiosa competencia de los Litros y los Feos”. O lo que es lo mismo, por el duelo musical de la Artítistica y la Armónica. De hecho, hace años, cuando volvió a Buñol se quedó impresionado con la rivalidad entre ambas bandas musicales. “Mira, esa chica es hija de Feo, y no se habla con ese chico porque es hijo de Litro”, ironiza sobre los comentarios que le hacían sus familiares.
Entretanto, este paraguayo valenciano lidia estos días con la ardua misión de revisar el acuerdo energético entre Brasil y Paraguay a cuenta de Itaipú (piedra que suena, en lengua guaraní). Y es que, paradójicamente, mientras la Comunitat sufre los efectos de la sequía, Mateo Balmelli gestiona uno de los ríos más caudalosos del mundo, el río Paraná.Artículo publicado en el diario El Mundo (Valencia)
La traca final
Hotel 5 estrellas
¿Os imagináis una habitación de hotel con su cama grande, su televisión, su teléfono, su baño... e incluso con un ordenador para conectarnos a internet? Sí, sí, ya sé que no he descrito nada llamativo en esa habitación. Evidentemente, abonaremos en recepción el precio estipulado por cada noche que durmamos allí. Hasta aquí todo correcto...
Pues bien, ¿cómo se os queda el cuerpo si os cuento que en Paraguay existe un hotel de máxima seguridad para adinerados llamado Tacumbú? ¿y cómo se os quedaría si comprobáis que vuestro vecino de habitación está allí por secuestro, soborno, asesinato...? Pues sí, en Paraguay la prisión de Tacumbú ofrece unas habitaciones VIP a los internos que pueden permitirse pagar cada mes una módica cantidad de guaraníes. No sé vosotros, pero el día que me lo contaron, me quedé más blanca que Casper. Los detalles no tienen desperdicio. Desde presos con guardaespaldas (otro recluso) a sueldo, ordenadores portátiles en la celda, nevera, televisión y...(ahí va lo bueno) teléfono móvil o incluso negocio propio. Sí, sí, como os lo cuento.
Por unos cuantos miles de guaraníes (y la complicidad de algún funcionario asalariado) los reclusos con Visa Oro pueden tener vía directa con el exterior. Y pensaréis...total, por un teléfono móvil?? Pues eso mismo pensé yo hasta que me contaron con todo lujo de detalles cómo algunos presos han seguido delinquiendo desde su propia celda con su teléfono móvil. Es decir, en el caso de un secuestro, el malhechor podría continuar extorsionando a los afectados desde la cama de su suite sin mayor problema que el de la poca cobertura o que se le agote el saldo. Y lo que aquí os detallo es real. Se ha dado el caso en que un preso ha sido (re) arrestado dentro de Teacumbú. Mi pregunta es ¿dónde te llevan cuando sigues cometiendo delitos desde la propia cárcel? Además, me explicaban que, con total impunidad, algunos reos se han permitido el lujo de montar y regentar negocios dentro de la prisión. En concreto me hablaban de un espabilado que se abrió un barecito. Y digo yo, ¿de dónde sacaba la mercancía? ji ji ji.
En fin, las paradojas de la vida. Seguro que los presos comunes (siempre he oído el ejemplo del que roba una gallina, ji ji) están hacinados en celdas ínfimas y malolientes, mientras que los capos de la droga, asesinos y secuestradores disfrutan de unas merecidas vacaciones en sus celdas de lujo de este hotel de 5 estrellas. Y es que, aunque no quiero creer esta frase, en esta vida, con dinero, se consigue CASI TODO. Menos mal, que hay cosas que todavía no tienen precio.
PD: En Paraguay existe otra prisión en el árido Chaco. Aunque me aseguraban que la vida allí es otro cantar. Eso sí, a los que les da por escapar, escriben su destino en la lápida de un cementerio, porque con cientos de kilómetros de extensión sin poblar, la mayoría han muerto de sed o devorados por un animal. Casi que mejor quedarse dentro...
Volando voy...
Hola a todos desde España. He regresado. Con pena, pero he regresado. Aunque el viaje duró 21 horas, he de reconoceros que no se me hizo nada pesado. Atrás dejaba 21 días de experiencias, amistades, celebraciones, buena gente, asados, frío, calor y sorpresas. En casi esas palabras puedo concluir las tres semanas que me ha llevado mi viaje a Paraguay, ese desconocido país que, precisamente por su anonimato, causa esa sensación de plenitud que comportan los descubrimientos.
Mi última noche en Asunción acabó del mismo modo en que empezó mi periplo. Con una gran cena, amenizada con música en directo. Un riquísimo asado, buenos vinos argentinos y chilenos y una mejor compañía no tardaron en provocarme una emoción desbordada. Al fin y al cabo era una noche de despedida, y con las despedidas ya se sabe...
Tras una breve siesta en el sofá, salí del aeropuerto Silvio Petirossi a las 6 de la madrugada. Casi dos horas antes, la brigada de transportes (constituida por mi tío, Carrera, el padre Petris y servidora) inició el viaje a los mostradores de facturación. A pesar de un pequeño incidente con una inepta señora del departamento de migraciones, que decidió ensombrecer mi viaje con el timo por el cobro de una multa que se inventó, y que casi me hace perder el vuelo, he de reconocer que los trayectos fueron bastante bien. Despegué de Asunción a la hora exacta (las fotos que os he puesto forman parte del epacio aéreo paraguayo) y aterricé en Buenos Aires con puntualidad. Los argentinos están obsesionados con la famosa gripe H1N1, de ahí que en el aeropuerto nadie pueda escapar al control de temperatura que hace la criba de sospechosos. Suerte que no dí fiebre, porque de haber sido así te retienen en el aeropuerto hasta que determinan que la provoca un dolor de muelas, unas anginas, o una resaca mal llevada. He de deciros que, aparte de eso, me quedé impresionada con la extensión de la ciudad de Buenos Aires. Es enorme!! Y el aeropuerto también. Tiene infinidad de tiendas (marcas incluidas), cafeterías, puestos de souvenir para rezagados, y muchísimos asientos cómodos para matar las horas de espera.
En mi caso, como mis maletas estaba llenas hasta límites insospechados, tuve que tirar de duty free para poder llevar a cabo una cata de vinos argentinos en mi casa y unas cuantas meriendas endulzadas con alfajores y dulce de leche (mmmm). Pues bien, después de mi periplo consumista, me estanqué en un coqueto asiento con vistas al despegue de aviones (cuánto entretiene) y me puse a ver Perdidos (que paradoja, ver despegar aviones en la realidad, mientras otros se estrellan en la ficción. Y eso sólo minutos antes de subirme a uno...). Como los enchufes son a los aeropuertos como el agua al desierto, dosifiqué la batería de mi Mac para poder aguantar sin aburrimiento las cuatro horas de escala. Un par de capítulos fueron suficientes para completar el tiempo que me llevaron las compras. Y así, sin enterarme, me subí al vuelo de Iberia que me devolvió a casa. Igual que a la ida a Paraguay, a la vuelta también caí en brazos de Morfeo, aunque en esta ocasión me despertaba religiosamente para las tres comidas de las 12 horas de vuelo. (¿Por qué la comida del avión tiene que ser tan mala?). Coser y cantar. A las 7 de la mañana (hora española y 1 de la madrugada paraguaya) aterrizaba en la T-4 de Madrid. Por cierto, hoy he leído que sólo unas horas después hubo un apagón en el aeropuerto.
Y nada, tras un corto viaje en coche llegué a Cuenca. Allí me esperaba Rita (con menos pelo pero la misma ilusión), y mi familia. Imagináos cómo estaba mi cuerpo que, llegué a las 10 a casa, me tumbé en el sofá y desperté a las 7 de la tarde. Claro, que anoche no pude pegar ojo hasta las 6 de la madrugada. Eso sí, hoy he amanecido a las 3 de la tarde.
Aviso a los lectores de este blog de que mi viaje ha concluido, pero no mis entradas al blog. Todavía tengo que contar muchas cosas de la vez que hice las américas... Lo mejor, siempre se deja para el final...
Continuará...






